Cómo saber si tu bombín es seguro: la prueba de los 30 segundos

Cómo saber si tu bombín es seguro: la prueba de los 30 segundos

Por Carlos Núñez, cerrajero y gerente de CN24 Cerrajeros (Valencia)

No hace falta ser cerrajero para saber si tu bombín es de los fáciles. Se ve en la llave, en treinta segundos y sin desmontar nada. Te explico exactamente dónde mirar, porque es la comprobación con mejor relación esfuerzo-beneficio que puedes hacer hoy en tu casa.

Primero: mira la llave, no la cerradura

Lo primero que miramos nosotros es la llave. Si tu llave solo tiene una línea de puntos, tienes un cilindro sencillo y, por tanto, poco seguro. Los cilindros de nivel decente reparten los puntos en más de un plano y suelen añadir un perfil lateral, precisamente para complicar la copia y la manipulación.

Como referencia general del sector: una llave dentada o de serreta, la de toda la vida con dientes en el filo, es de seguridad básica y está recomendada más bien para puertas de interior. La llave de puntos o plana, con orificios de distinta profundidad en lugar de dientes, es el estándar actual de seguridad porque permite muchas más combinaciones. Eso lo puedes leer en cualquier guía de producto seria, y coincide con lo que vemos a diario en las puertas de Valencia.

Segundo: busca los grabados

Los bombines de seguridad no lo esconden. Suelen llevar grabado en el propio cilindro o en la llave la palabra antibumping, las siglas AB o el logotipo del fabricante. Si en tu bombín no hay absolutamente nada grabado más que un número, tienes una pista bastante clara.

Tercero: mira si el bombín sobresale

Ponte de frente a la puerta y mira de perfil. Si el cilindro sobresale de la puerta o del escudo más de dos o tres milímetros, tienes un problema: eso es exactamente lo que necesita alguien para agarrarlo y partirlo o extraerlo. Un cilindro bien medido queda casi enrasado.

Contra qué te tienes que proteger

Hay cuatro formas habituales de atacar un bombín, y conviene saber cuál es cuál porque cada una se frena de una manera:

  • Bumping. Se usa una llave percutada y un impacto para separar los pernos de los contrapernos. Es silencioso, se hace en segundos, no requiere gran pericia y no deja rastro en la puerta. Es el más peligroso por eso mismo: tu seguro te pedirá una señal de fuerza que no existe.
  • Ganzuado. Manipulación de los pitones uno a uno. Se contrarresta con pines de seta y con dobles filas laterales.
  • Extracción y rotura. Fuerza bruta sobre el cilindro. Aquí no salva el bombín, salva el escudo protector acorazado, que es la primera barrera antes de llegar a él.
  • Impresioning. Se saca el código de la cerradura usando láminas de aluminio deformable. Menos común, pero existe.

Nosotros recomendamos siempre bombines con alta resistencia a los ataques de habilidad, que son el bumping y el ganzuado, porque son los más habituales. Con un buen cilindro y un escudo con alta resistencia a estos ataques suele ser suficiente, siempre que la puerta esté en buenas condiciones. Si la hoja o el marco están vencidos, el cilindro es lo de menos.

La norma UNE-EN 1303, en cristiano

Si el vendedor te enseña una ficha técnica con un código largo de dígitos, es esta norma. Según la documentación de fabricantes como HOPPE, el código tiene ocho dígitos y a ti te interesan sobre todo los dos últimos:

  • Dígito 7, seguridad de la llave: grados del 1 al 6, según el número mínimo de combinaciones efectivas. El grado 6 corresponde a 100.000 llaves efectivas mínimas.
  • Dígito 8, resistencia al ataque: el grado 0 significa sin resistencia al taladrado, y después van los grados A, B, C y D, de menos a más.

Para una vivienda, la recomendación habitual del sector es no bajar de grado 6 en seguridad de llave y grado D en resistencia al ataque. Te aviso de que en internet vas a encontrar páginas que hablan de un código de seis dígitos: la versión de ocho es la que publican los fabricantes, así que pide siempre la ficha técnica del producto concreto y no te quedes con lo que ponga un blog.

Gamas básicas y gamas de seguridad

Aquí conviene separar la marca del modelo. Casi todos los fabricantes tienen gamas básicas, pensadas para puertas de poca exposición, y gamas de seguridad. El problema no es la marca: es que en muchos pisos de Valencia sigue montada una gama básica antigua en la puerta de entrada, que es donde menos pinta.

Por ponerte un ejemplo concreto de los que más vemos: los cilindros de la serie DS de Ezcurra (DS-10, DS-15) son modelos de gama básica y varios distribuidores del sector los señalan como poco resistentes a los ataques de habilidad. Si tienes uno en la puerta principal, no es que tengas que salir corriendo, pero sí que es de los primeros candidatos a sustituir cuando quieras subir de nivel.

En el otro extremo, los nombres que se manejan como alta seguridad son Kaba, Keso, Mul-T-Lock, Abus o Tesa en sus gamas altas. Nosotros trabajamos con cilindros de llave patentada e incopiable de este tipo, y en las cerraduras electrónicas montamos siempre un cilindro Keso patentado por detrás, porque la seguridad la sigue dando la parte mecánica.

Llave patentada y tarjeta de propiedad

Una llave patentada tiene un perfil registrado por el fabricante y solo se duplica en puntos autorizados. La tarjeta de propiedad es la que acredita que eres tú quien puede pedir copias, y deja trazabilidad de cuántas se han hecho y cuándo. Dos consejos que damos siempre: guárdala como guardas la escritura, y no la lleves nunca junto a las llaves.

Si lo que te preocupa es acabar con un manojo enorme, existe la posibilidad de igualar la llave en todos los accesos que quieras, e incluso montar un plan de cierre en la comunidad para que cada vecino abra su puerta y la del patio con la misma llave. Lo vemos en control de accesos para comunidades.

Entonces, ¿cambio o no cambio?

Yo lo cambiaría sin pensarlo si se cumple alguna de estas: llave de una sola línea de puntos, bombín que sobresale, gama básica antigua en la puerta de entrada, vivienda recién comprada o alquilada, o llaves perdidas. Lo tienes todo detallado en cambio de cerraduras y bombines en Valencia.

Preguntas frecuentes sobre bombines de seguridad

¿Cómo sé si mi bombín es de los fáciles sin ser experto?

Lo primero es ver la llave. Si solo tiene una línea de puntos, es señal de un cilindro sencillo y poco seguro. Comprueba también si el bombín lleva algún grabado de seguridad y si sobresale de la puerta. Si además es una gama básica antigua, como los cilindros de la serie DS que aún se ven en muchos pisos, ya tienes motivos de sobra para plantearte el cambio.

Un bombín antibumping de unos 90 euros, ¿sirve de verdad?

Sí, siempre que la puerta esté en buenas condiciones. Un buen cilindro con un escudo de alta resistencia frena los ataques de habilidad, que son los más habituales y los que no dejan rastro. Si la puerta está vencida, hay que mirarla también.

¿Qué grado UNE-EN 1303 debería pedir?

La recomendación habitual para vivienda es no bajar de grado 6 en seguridad de llave y grado D en resistencia al ataque. Pídele siempre la ficha técnica del modelo concreto a quien te lo instale.

¿Puedo copiar una llave patentada en cualquier sitio?

No. Solo en puntos autorizados y presentando la tarjeta de propiedad, que es lo que acredita que la copia la pides tú. Guárdala separada de las llaves.

Si cambio el bombín, ¿me quedo con una llave para portal y casa o con un manojo?

Se puede igualar la llave en todos los accesos que quieras, e incluso hacer un plan de cierre en la comunidad para que cada vecino abra su puerta y a la vez la del patio. La idea es reducir llaves sin bajar la seguridad.

Revisado por el comité técnico de CN24 Cerrajeros. Si no tienes claro qué llevas en la puerta, mándanos una foto de la llave y del canto del bombín por WhatsApp al 665 70 11 16 y te decimos en un minuto qué tienes y si merece la pena cambiarlo.

Te puede interesar: cuánto cuesta cambiar una cerradura en Valencia y qué hacer con la cerradura tras un robo.


Carlos Núñez Gómez, cerrajero y gerente de CN24 Cerrajeros

Carlos Núñez Gómez
Cerrajero profesional y gerente de CN24 Cerrajeros · Mislata (Valencia)